
Cena romántica en Restaurante Alabaster
“Una velada de alta cocina en Alabaster para celebrar nuestro amor.”
Tu presencia es nuestro mejor regalo, pero si desean tener un detalle con nosotros les dejamos algunas ideas que harán de nuestra luna de miel aún más especial.

“Una velada de alta cocina en Alabaster para celebrar nuestro amor.”
“Una copa frente al atardecer más bonito de Madrid, en el Templo de Debod.”
“Comenzar el día entre los aromas y sabores del Mercado de San Miguel.”
“Aprender los sabores del lugar de la mano de un chef local.”

“Un día entero para relajarnos y disfrutar como recién casados.”

“Una cita pensada solo para nosotros dos.”
“Una aventura completa para descubrir juntos un nuevo rincón del mundo.”
“Caminar juntos por la obra eterna de Gaudí en Barcelona.”
“Una tarde entre las obras maestras del Museo del Prado.”
“Recorrer juntos el Palacio Real y sus colecciones reales.”

“Una noche de duende y pasión en el tablao flamenco más célebre del mundo.”
“Compartir una paella tradicional como auténticos valencianos.”
“Perdernos entre los mosaicos de Gaudí con vistas a Barcelona.”
“Cena de mar en uno de los restaurantes más queridos de la Barceloneta.”
“Visitar el museo Lindt y crear juntos nuestras propias barras de chocolate.”
“Un fondue suizo para dos en el corazón de Zúrich.”
“Sabores suizos tradicionales en pleno casco antiguo de Zúrich.”
“Queso fundido recién raspado, bocado a bocado.”

“Descender entre montañas suizas a toda velocidad en un trineo alpino.”

“Subir al glaciar del Monte Titlis y caminar entre nieve eterna y vistas alpinas.”

“Subir el funicular más empinado de Europa agarrados de la mano.”

“Ver caer el sol sobre el Mediterráneo desde la cubierta de un velero.”

“Ir de barra en barra, compartiendo cada bocado a medias.”

“El sabor más sencillo y más español, comido sin prisa.”

“Recorrer juntos el modernismo catalán, de Gaudí a Domènech i Montaner.”

“Cenar sobre el lago de Zúrich mientras las luces de la ciudad pasan de largo.”

“Sentir de cerca la fuerza de las cataratas más caudalosas de Europa.”
“Recorrer la ciudad de las tres culturas, calle empedrada por calle empedrada.”
“Una manta, una cesta y toda una tarde en el Retiro.”

“Una noche más para seguir despertando juntos en Madrid.”

“Dos noches para vivir Madrid sin mirar el reloj.”

“Una noche más entre el mar y las calles de Barcelona.”

“Dos noches para quedarnos con calma en Barcelona.”
“Cenar en el barrio más vivo de Madrid, sin plan y sin prisa.”
“Dos museos, una audioguía y una tarde entera entre cuadros.”

“Aguas termales humeantes con los Alpes enfrente.”
“Subir al Säntis y asomarnos a media Europa desde la cima.”
“Un día entero entre los dos lagos turquesa del Oberland bernés.”
“Pedalear sin esfuerzo por los jardines históricos de Madrid.”

“Un cóctel en las alturas, con los tejados de Madrid abajo.”
“Música en vivo bajo la cúpula de vidrio del Palau.”

“Ver amanecer sobre Toledo desde una cesta suspendida en el aire.”

“Subir a la montaña serrada y su monasterio, con Cataluña a los pies.”

“Aprender a catar entre viñas, copa en mano y sin prisa.”

“Un fondue para dos dentro de una góndola que sube al monte Pilatus.”

“Bajar la montaña en kart, curva tras curva, muertos de risa.”

“Caminar por la pasarela colgada del acantilado, con los Alpes debajo.”

“Recorrer el desfiladero del Aare por pasarelas talladas en la roca.”

“Ir de cala en cala por el litoral más bravo del Mediterráneo.”

“Un trago en la azotea, con la Sagrada Familia enfrente.”

“Perdernos entre salas de globos, luz y color.”
Gracias por celebrar con nosotros y por ser parte de las aventuras que nos esperan en nuestra luna de miel.
— Julieta & Andrés